martes, 27 de enero de 2009

Hue, ciudad imperial

Desde principios del siglo 19 hasta mediados del 20, la capital del imperio fue Hue. Alberga las tumbas de varios reyes en sus afueras, pero esas no las recorrimos ya que nos concentramos en su atraccion principal: La Citadela.
La citadela es la zona donde esta la ciudad imperial propiamente tal: el palacio imperial, las murallas que la defiende, los templos mas sagrados y la ciudad prohibida (zona reservada solo para el emperador, sus mujeres y sus servidores eunucos).
La murallas es realemnete enorme, toda rodeada por un foso con agua de no s10 metros de largo. Para entrar hay solo 2 puentecitos bien orientales en estilo. Elegimos uno de ellos y pentramos a la ciudad, solo para darno cuenta de que al interior habia otra muralla mas, con otro foso y otro rio mas. Esta vez la pasada no fue tan facil, pues un inspector nos solicito que pagaramos la entrada.
Una vez adentro, nos pusimos recorrer los jardines muy amplios, pero no muy elaborados. Habian fuentes y piletas enormes con esos pescados naranjos tan tipicos de los orientales, y mucha gente dandoles de comer. Entramos a los templos, todos muy refinados y adornados como para un emperador. Muy bonitos e impresionantes, sobre todo el grado de detalle de todas las cosas. Un poco mas adelante, llegamos a la sala del trono ( dentro de la ciudad imperial... afortunadamente la regla de los eunucos ya no corre) y esa es la que mostraba mayor grado de refinamiento. Sobre el trono, un techo de metal dorado, todo lleno de figuras animalescas de dragones, serpientes y muchas otras cosas mas. Flanqueando el trono muchos jarros enormes de porcelana con unos disenhos ultra ultra sofisticados, que mostraban imagenes de gente en su vida cotidiana, muhcos animales y tambien disenhos abstractos. Los pilares de la habitacion, tambien pintados con una pintura dorada, terminaban de darle onda al cuarto. No se podia sacar fotos, asi q tendra que bastar con la descripcion, q a esta altura del dia no esta muy elaborada.
Finalmente dimos con un cuarto donde estaba otro trono y mucha gente sacandose fotos. Ahi fue donde decidimos sacarnos unas fotos con los atuendos que siempre nos han correspondido: el de rey y reina. Asi se vestian los monarcas de antanho, siendo el amarillo el color del emperador y el rojo el de la reina. Nos puseiron pantalones y a la Maida hasta la maquillaron!! El broche de oro fueron los gorros y unos zapatos de madera incomodisimos para lograr el verdadero impacto.

Luego de tal experiencia monarquica, nos fuimos a comer a la rivera del Rio Perfume, que es el que atraviesa Hue. Ahi yo (Miguel) tuve un breve episodio de digno de COMIDAS EXOTICAS 2, pues me comi un plato de anguilas. Era como un chapsui, pero en vez del clasico pollito, habian unos gusanos cortados/desmenuzados, aculebrados, enormes y chicos, de color negruzco en algunas partes y blanquecina en otros, que acompanhaban a mis fideos. A pesar de la descripcion vomitiva, estaban exquisitos. Un sabor muy refinado (digno de un rey) y muy dificil de comparar con algo que conozcamos por nuestras tierras. La Maida, por su parte, pidio el plato mas caro del menu, que era un pato al estilo no se cual, preparado con finas hierbas en una salsa de no se que, con un caldo de no se cuanto. El resultado: la cazuela de ave mas cara de la historia, y los trozos de pato una verdadera caluga de grasa y hueso.
En fin... con esa suculenta merienda, volvimos a nuestro hotel para prepararnos para tomar un avion para llegar a nuestro ultimo destino de Vietnam: la fascinante ciuad de Saigon. En verdad se llama Ho Chi Min City, pero creo que tiene mucha mas onda y suena mas cool llamarla Saigon. Cosas de uno...















1 comentario:

filo dijo...

Estoy viajando por el Sudeste Asiático gracias a ustedes!!!!!
Gracias!!!!!!!! No dejen de mandar todo con lujos de detalles y fotos.
Filo