Ya en Halong Bay vimos un dia algo nublado, que no no permitio ver en todo su esplendor este lugar, pero sin duda lo disfrutamos. Para aprovechar el tiempo al maximo, partimos la misma noche en un tren nocturino al pueblito de Sapa, al noreste de Hanoi. Un tren que salia a eso de las 9 de la noche, para llegar cerca de las 5 AM. En cuanto nos bajamos del tren nos dimos cuenta que estabamos en invierno vietnamita. El cielo oscuro todavia y una bruma aterradora. Una lluvia finita caia a esa hora y el frio era bastante. Nos habian dicho que Sapa era frio (esta casi a 2000 metros de altura en las montanhas que colindan con China), pero no les hicimos el caso necesario. No llevabamos la ropa idonea pal lugar. Veiamos a los gringos y europeos paseandose con sus parkas North Face con cara de felicidad. Nosotros, por nuestra parte, a puro cortaviento marca chancho y varias poleras de algodon abajo.
Sapa es una estacion de montanha instaurada por los franceses a principios del siglo XX. Esta como a 50 kilometros de la frontera con China y lo mas llamativo de la zona son las tribus de montanha que aun viven por la zona. Actualmente son mas una atraccion turistica que villas tribales verdaderas. Lo otro bonito de Spa son los paisajes del valle: bosues, rios, montanhas enormaes, trekkigs por cascadas y quebradas, etc etc. Nosotros lo unico que vimos fue bruma, niebla y neblina... y de las tribus ni hablar. Habia que tomar un tour y caminar como 1 hora para llegar hasta sus villas. Honestamente nos la gano el frio, la mala dormida en el tren, y la impotencia de ver a los otros turistas tan bien preparados. Resolvimos adelantar nuestra vuelta a Hanoi (ibamos a quedarnos una noche) y el dia lo ocupamos vitreneando lugares para comprar paraguas, calcetines estilo chilote y camisetas.
Una vez listos, caminamos un poco por el lugar, el cual es muy lindo. Es un pueblo muy chiquitito, bastante alejado de los grandes avances, pero de todasd maneras muy preparado para el turismo. Lleno de hoteles y restaurantes, pero en baja escala.
Como fue colonia francesa, muchas casas conservan esa fachada de estilo tan europeo, todo esto mezclado con las mujeres de las tribus en sus atuendo tipicos, todos ellos muy coloridos. Ellas suben hasta el pueblo para vender su artesania tipica (principalmente textiles) o los productos de su agricultura local (marihuana, hachis y opio).
Luego de un par de horas dimos por conocido Sapa y nos fiumos a cobijar aun restaurante italiano que tenia la chimenea prendida. Ahi pasamos largo rato, haciendo hora para llegar a la tarde y asi partir de vuelta. El restaurante era muy pintoresco y por raro que parezca, las pizzas vietnamitas estaban excelntemente buenas.
Una vez entrada la tarde, tomamos la van que nos dejo en la estacion de trenes, y tomamos OTRO tren nocturno de vuelta a Hanoi. Se podria decir que fuimos a Sapa, pero conocerlo como debe ser, lo dudamos. Nos devolvimos con un leve gustito de lata, pues el tiempo y plata invertida para ir hasta alla no fue menor, pero solo fue un pequienho traspies en un viaje que ha estado lleno de cosas increibles y fascinantes. Quizas algun dia tengamos la posibilidad de vengarnos y volver a Sapa y apreciar lo que tanto nos habian hablado de ella. Por ahora, solo nos queda volver a Hanoi a celebrar Tet, que dicen que en Hanoi es muy entretenido.
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