viernes, 9 de enero de 2009

Singapur

Cuenta la leyenda que hace siglos un pricnipe hindu iba recorriendo una isla y vio un leon que aparecio. Considero que esto era un buen presagio y ahi decidio construir una ciudad. La bautizo "Singapura", que significa Ciudad del Leon. Muchos anhos despues, en 1819, llego un ingles, Sir Thomas Stamford Raffles, quien decidio hacer de esta isla un gran puerto bajo el dominio del Imperio Britanico. Es asi como disenha esta ciudad-isla y efectivamente la catapulta como uno de los principales puertos de la region.
Llegamos a ella en bus, desde Melaka. Se llega mediante un puente enorme, y lo primero que llama la atencion es lo verde que es. Mucha vegetacion, autopista de primer nivel y ni un papel en las calles.
Para familiarizarnos con las distintas religiones del pais, comenzamos nuestro primer dia recorriendo los distintos templos budistas e hinduistas. Las fachadas de ambos templos suelen ser mas atractivas que el interior, ya que por dentro te pueden sorprender con budas de varios metros, que dan la impresion de ser de yeso pintado (como esos enanitos que algunas veces se ven en casas chilenas, para que se hagan una idea, realmente feo, de una estetica muy distinta a la que estamos acostumbrados a apreciar)Tambien puedes ver personajes de yeso en los tempos hindues, figuras humanas con cuerpos celestes, rodeados de luces de neon y otras rarezas por el estilo. Fue bastante interesante. Luego llegamos a un barrio con edificos color pastel, horribles, y hasta ahi no comprendiamos porque Singapur tenia fama de ser tan moderno. Finalmente en la medida que atardecia nos fuimos acercando a construcciones mas modernas e interesantes hasta que llegamos a la bahia de Marina, a mi parecer el corazon de este lugar. Fue reconciliarse con este pais en un minuto, sentir que lo esplendido del lugar justificaba con creces el viaje hasta aqui. De fondo los enormes y modernos edificios rodeando las pequenas construcciones(en su mayoria restoranes)decoradas con cientos de farolitos de colores que proyectaban una arcoiris en el agua mientras algunos barcos atravezaban la riviera. Un deleite para los ojos. Fuimos a los mencionados restorancitos, que tenian una vista de la marina increible, al igual que sus precios. Igual no mas nos sentamos en uno y "nos servimos" una cosita. Ni les cuento la cuenta, pero sin duda valio muchisimo la pena.
















AL dia siguiente dormimos hasta tarde y salimos del hostal solo para ir a almorzar. El lugar elegido fue un restoran buffet en el cual uno podia comer hasta reventar, pero lo choro del lugar era que a uno le ponian una olla al centro y uno iba cocinadno sus propios ingredientes. Camarones, pescados, algas, fideos, patas de jaiba por un lado, y en la otra mitad de la olla cordero, cerdo, champignones y fideos tambien. Aparte de lo rico y abundante, fue demasiado entretenido ir armando los propios platos.

Luego de estar casi 1 hora y media comiendo, decidimos moveros y fuiimos al museo estrella de la ciudad, el de las Civilizaciones Asiaticas. Un compilado de galerias sobre toda Asia, desde Singapur hasta el Islam, pasando por China, el resto del sudeste asiatico y la India. Artesania, ropas, un poco de historia, fotos, pantallas interactivas, etc. Un museo entretenido, de lujo, muy bien armado y organizado. La unica lata fue que nos echaron antes de terminar de verlo entero ya que era hora de cerrar.


El dia lo terminamos con la vedette de las atracciones de Singapur: el safari nocturno. Uno toma un trencito que lo lleva a uno a traves de casi 4 hectareas de terreno y pasa por donde estan los animales. Generalmente cuando va al zoologico, los animales estan acostados y ni se mueven... eso es porque son mucho mas activo de dia y fectivamente al ir pasando todos estaban ahi a la vista haciendo alguna gracia. Uno tambien puede bajarse en ciertas zonas e ir a mirarlos mas de cerca. Cebras, elefantes, tigres, leopardos, tapires, girafas, monos, murcielagos... de lo que pidan habia y todos de lo mas activos. Especial mencion a los hipopotamos y rinocerontes, y sin duda al tigre. A este ultimo solo lo separaba un vidrio, pero uno lo tenia a 20 cm de distancia, con sus enormes patas y cabeza. Un animal hermoso, que de vez en cuando se movia pra nuestro deleite y demostrabalo agil que es pese a su tamanho. Eso fue un momento top del viaje, el encuentro con Don Tigre.



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